La maleta

Las claves de una maleta de diez 

    

1. Haz una lista
Vale, sabemos que suena super aburrido, pero las listas tontas son la mejor manera de pasar unas vacaciones sin estrés. Haz una lista de artículos básicos y de artículos que te gustaría llevarte. Sé realista y ten en cuenta las limitaciones del equipaje. Si necesitas inspiración para hacer la lista, quizás esto te ayude…

2. No te olvides del kit de primeros auxilios
A ver, no te decimos que te prepares como si te fueras a trabajar a urgencias, simplemente te recomendamos que te lleves una pequeña bolsa con las pastillas y medicamentos que puedas necesitar. Al fin y al cabo, nadie quiere tener un dolor de cabeza insoportable, fiebre, molestias estomacales o las tres cosas a la vez en vacaciones. Quizás sea fácil comprar los medicamentos en tu ciudad, pero a lo mejor en el país que visites solo los venden con receta médica. Y lo mismo pasa con los medicamentos de la alergia o del asma… ¡que no se te olvide meterlos en la maleta!

3. Controla los líquidos
Todos sabemos de qué va la cosa, pero aún así hay dudas y se hacen tapones en el punto de control de seguridad del aeropuerto, cuando un avispado intenta colar una botella de agua. Para disgusto de muchos, el equipaje de mano de vuelos europeos tiene un límite de 100 mililitros por envase y todo tiene que caber en una bolsa transparente de plástico con cierre deslizable (normalmente la puedes conseguir en el aeropuerto, pero te hacen pagarla). Si llevas líquidos que superen ese límite, mételos directamente en la maleta facturada.

4. Las etiquetas están para ayudar
A no ser que seas un superespía, lo de viajar de incógnito no debería preocuparte.
La mayoría de maletas vienen con unas etiquetas estándar, asegúrate de rellenarlas, lo agradecerás si tú, (o tu compañía aérea) ¡perdéis el equipaje!

5. Ten en cuenta las restricciones de equipaje
Si la compañía aérea dice: “23 kilos”, ¡entonces son 23 kilos! Pesa la maleta antes de ir al aeropuerto y asegúrate de que no supera el límite, si no, tendrás que soltar la mosca en el aeropuerto o, incluso peor, despedirte de esa bonita chaqueta de punto hecha a mano, que tanto le costó hacer a tu abuela. Todos hemos intentado meter un par de pantalones extra en una maleta a rebosar, pero las restricciones existen por una razón, y esa razón es tu seguridad.

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